La vida en Australia es muy diferente a la de España. Quitando algunos edificios de apartamentos en el centro de las ciudades, la inmensa mayoría de la gente vive en casas con jardín, con lo que las ciudades se extienden en barriadas llenas de casitas bajas.

Como tienen un país grande y no excesivamente poblado, tienen sitio de sobra para espacios verdes y zonas de recreo comunes, a disposición de quienes las quieran usar. En casi cualquier sitio, te encuentras barbacoas de gas, que el ayuntamiento de cada ciudad se encarga de reponer y mantener para uso y disfrute común, con lo que resulta muy habitual encontrarte a familias o grupos de amigos celebrando barbacoas improvisadas. Las instalaciones están ahí, así que, por qué no usarlas?

En las ciudades donde hay afluencia de turismo, ya sea interior o exterior, cuentan también con parques enormes con piscinas de entrada libre y en los meses donde el tiempo lo permite, que son muchos, estos parques están plagados de gente de todas las edades, disfrutando del tiempo libre, nadando y practicando deportes.

El nivel de vida general es muy bueno, las tasas de desempleo bajas, los salarios buenos y el comportamiento general es muy urbanizado, lo que lleva a una sociedad donde la gente es amable, de carácter afable, abierto y desenfadado. Hay una tasa de criminalidad bajísima, el país es seguro y eso se nota en la sensación de seguridad que produce. Puedes dejarte casi cualquier cosa en cualquier sitio sin miedo a que cuando vuelvas, te encuentres con el sitio.

El horario comercial termina en torno a las 5 de la tarde, con lo que se dispone de más tiempo libre del que disfrutar, la conciliación de la vida laboral y familiar sí que es aquí una realidad.

He de reconocer que Melbourne me enamoró, es un mix entre ciudad europea y americana, llena de parques y playas, muy cosmopolita y plagada de arte callejero, la vida social es muy animada y te encuentras gente de todas partes del mundo. Obviamente hay otras ciudades que me parecen espectaculares como Sydney o Adelaide, pero me quedo con Melbourne. Además la Gran Carretera del Océano tiene sitios realmente espectaculares para unos días libres.

Al principio me extrañaba que todo el mundo sonriera por la calle. Es que aquí todo el mundo es feliz o qué? Lo cierto es que con el tiempo te das cuenta… es que viven de lujo! Cómo no van a sonreír?

En mi opinión Australia, junto con Nueva Zelanda, es uno de los mejores países del mundo para vivir.