Cuando te planteas viajar a un sitio tan lejos como Australia o Nueva Zelanda, no te vas para unos pocos días, claro. Ya que estás, el planteamiento general suele ser el de un viaje de alrededor de 20 días o más, dependiendo del presupuesto con que se cuente.

Para un viaje de esa duración evidentemente hay que pensarse mucho lo que meter en la maleta porque tienes que ir con ella todo el viaje y los kilos acaban pasando factura, máxime teniendo en consideración que se van comprando regalitos para familia y amigos, con lo que el peso se va incrementando a medida que pasan los días.

Lo bueno de estos dos países es que puedes lavar la ropa casi en cada sitio de los que se visitan, con lo que la fórmula de 15 días-15 camisetas no hay que seguirla, salvo que así se decida. También puedes comprar detergente y las lavadoras son más rápidas que las de aquí, con lo que el tema de la colada, tampoco es algo tan duro de llevar. Aun así hay que llevar un mínimo de ropa para no andar lavando todos los días.

Al ser países que están en el hemisferio sur, las estaciones del año están cambiadas; las vacaciones de verano de los peques son en enero, que es cuando hace calor, y agosto, nuestro verano de aquí en España, es invierno en el otro lado del mundo, aunque lo cierto es que los inviernos no son tan crudos como aquí y las temperaturas son más suaves.

Otra de las curiosidades de estar en el otro hemisferio, “boca abajo”, es que el norte es caluroso y el sur más fresco, al revés de lo que estamos acostumbrados en el hemisferio norte.

Teniendo esto en consideración, la ropa que hay que llevarse se adecúa al mes en que viajemos claro. Para Australia que está más al norte que Nueva Zelanda, el clima es más suave, aunque en algunas ciudades como Melbourne, llueve con frecuencia, por lo que hay que llevar calzado y ropa para la lluvia. En cuanto a las temperaturas no son excesivamente frías, unos 12-15 grados durante el día en invierno y temperaturas más agradables a medida que entra el verano.

El estilo de la indumentaria es más bien casual, muy informal y es muy común ver a la gente en chancas y pantalón corto por la calle. Claro que la gente de oficinas va vestida más formal, pero la tónica general es ropa informal.

En el caso de Nueva Zelanda, sólo cabe preguntarse, cómo es que es tan verde? Pues como en Asturias, porque llueve un montón. Y en cuanto a temperaturas, cuanto más al sur viajemos, más fresco, así que, para que no nos pille el toro, un par de forritos polares o algo de abrigo si queremos algo más de vestir tipo cazadora, un impermeable a ser posible cortavientos, pantalones largos y manga larga. Sí que también es recomendable llevarse, según la estación en la que viajemos, bikini, bañador y ropa más de verano porque para las caminatas, es mejor utilizar la técnica de la cebolla y porque encontraremos lugares paradisíacos donde resultará complicado resistirse a darse un baño aunque el agua esté fresquita. De cualquier forma es mucho más probable que usemos más ropa para frío que para calor.